Del Drama:
El drama constituye el episodio humano descrito, o sea, es la representación equivalente de la vida misma. el conflicto es uno de los elementos más llamativos de cualquier situación humana, pero nos suele pasar que confundimos este término con pelea, problema y no como algo que tiende a ser resuelto a veces de manera ingeniosa y otras de manera trágica. estas variables componen parte de la riqueza del drama humano. la pregunta que nos surge es ¿el drama solo pertenece y habla de lo humano? esta es una opinión; creo que a veces lo humano se inscribe en lo animal por domesticación y en lo natural por manipulación. debería existir una forma más apropiada de inscribir el drama en estos dos planos singularmente diferenciales y autónomos como reinos (animal y natural o vegetal o medio ambiental). sin embargo esto es una reflexión que podríamos ampliar más adelante y entrar a debatir. por ahora el drama es una forma más de considerarnos únicos en el reino de los episodios humanos que se representan en un escenario cotidiano: la vida.
Cuando hablamos de una función dentro del contexto de la construcción de la obra teatral, lo primero que nos debemos preguntar es ¿quién la cumple?. En este caso el que visualiza, escribe, compila o adapta una obra en su totalidad (texto, imagen, luces, música, etc.) y la propone como un montaje a un grupo teatral o a un director, es quien llamaremos Dramaturgo.
El Dramaturgo es quien realiza una equivalencia de la vida en el texto dramático, o sea, que arma un rompecabezas lleno de símbolos que remplazan los devenires (acontecimientos) del ser humano en la sociedad y los enriquece para un determinado público. pero en este proceso él no esta solo, tiene al director y a los actores; posee un colectivo de trabajo al que llamaremos grupo teatral.
Del Director:
Hemos mencionado ya que el director es un estratega al mejor estilo de un gerente de empresa o un militar, aunque esta última comparación es bastante odiosa y desatinada para todos. la diferencia de ser un estratega en el campo del Arte y no en el de Batalla consiste en que los objetivos artísticos son sublimes, poéticos y utópicos y los de guerra son criminales. Sin embargo la táctica es una constante que mueve fichas, reordena y le imprime verdad o realidad a la escena. Busca de muchas maneras conseguir el mayor potencial humano sensible- emotivo, filosófico y espiritual de cada ser que habita las tablas, brindándoles herramientas para que descubran caminos insospechados para lograr la escena, el personaje, la atmósfera, el ritmo y tempo orgánicos...
El director es un gran ojo de la puesta en escena, un gran oído del exterior y el ingeniero que le brinda al Dramaturgo llevar a la realidad escénica y a la realidad misma su proyecto: la Obra Teatral.
Y el Actor:
El Actor en el rincón más oscuro debe intrometerse en su interior y dejar en libertad su sensibilidad, su emotividad y su conocimiento y ser vehículo versátil de una realidad llamada escena. Esta verdad es el Performance (el Acto) en el que se hayan los hechos, lo ocurrido y nada más...
El actor es el acto y el acto es además de su cuerpo la herramienta de su creación y su presencia en la escena. él es quien pone en escena y con eso es el obrero que aporta el último y mayor esfuerzo más que intelectual físico para terminar la construcción de la Obra Teatral y es quien se encarga y se encarna al mostrarla al público, a su sociedad que es teatralizada en su carne y vibra en el cuerpo del Actor.
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