iniciamos a explorar el cuerpo y su vida en el teatro que no es distinta a la vida cotidiana pero si equivalente y eso la convierte en extra-cotidiana. La equivalencia es un principio que en los estudios de antropología teatral habla del contrapeso y del reemplazo de las fuerzas que ejerce el cuerpo para sus movimientos en estos dos universos (cotidiano y extra-cotidiano). De los mayores referentes es el trabajo del Mimo que empuja, levanta y elabora movimientos supremamente cotidianos pero imaginando los volúmenes, los pesos y lo tangible de los objetos traduciéndolo en un trabajo corporal que invierte las fuerzas propias de las acciones.
A partir de este concepto de equivalencia se inicia la vida en el teatro, siendo la creación algo fundamental. La creación como el objetivo de esta vida y el cuerpo como la principal herramienta para lograrlo; se puede pensar en la creación y el cuerpo "vivos" cuando estos construyen relatos en escena (texto-gesto) y les ofrecen una realidad equivalente a la de la cotidianidad, pero enriquecida en algunos aspectos de tiempo, espacio, interioridad, intimidad y metáfora.
Queda solamente experimentar en el cuerpo y en lo que este contiene las diferentes posibilidades de vivir en el teatro y de proyectar como seres humanos lo que se obtiene de él en la cotidianidad.